
En Andalucía, en Madrid, en muchos lugares de España, PP, Cs y VOX han formado ese tripartito que está tirando por tierra, o lo está intentando, muchos de los logros conseguidos durante la democracia. Ya hemos dicho y lo vemos a diario en las noticias. VOX mediatiza su apoyo si se derogan o modifican algunas de las leyes que ya estaban consolidadas como la de Violencia de Género, LGTBI, Ley de Inmigración, y un largo etcétera. El propio Ortega Smith concejal de VOX ha montado un pollo el día de la Violencia de Género en unas declaraciones inadecuadas y en contra de la sensibilidad para con la mujeres que ha perdido la vida a manos de sus asesinos. Y nadie del PP ha salido a condenar sus palabras, cierto que ha sido reprobado por el resto de las fuerza del Pleno del Ayuntamiento de Madrid.
Ahora que el PSOE parece haber llegado a un acuerdo con Podemos, que, al parecer, han llegado a un pacto para poder formar gobierno, todo el mundo se está echando las manos a la cabeza, incluso más que ante el pacto del tripartito de la derecha. Me cuesta trabajo creerlo, me cuesta pensar que los españoles, cada vez más pobres, parezca que ven mejor los pactos de la derecha que los de la izquierda. Todavía no hemos visto a Podemos hacer declaraciones en las que diga que van a perjudicar a los pobres, que vayan a denigrar al trabajador, o que vayan a derogar leyes que amparan a las clases más deprimidas. Hasta ahora hemos visto que su programa viene definiendo promesas de subidas salariales, dignificar pensiones, vivienda para todos y un largo etcétera que creo serán para sacar de la miseria a los millones de pobres que hay en España.
Ahí sigue Pedro en su afán de formar gobierno mientras sus “colegas” del partido Socialista, los socialistas de toda la vida, han presentado una plataforma “La España que reúne”, en la que se enfrentan a la decisión tomada por el Presidente en funciones de aliarse con Pablo Iglesias. Amenazan a Sánchez con: “algún día tendrá que rendir cuentas”, “El pacto PSOE-Podemos no es bueno para España, ya que eso llevará la política al extremo, a la radicalización”. “Socialistas” de toda la vida, como Nicolás Redondo, Francesc de Carreras, Joaquín Leguina… hacen continuas declaraciones en emisoras de radio como “COPE” o a OKDIARIO (“ver para creer”) en la que satanizan el pacto, calificando de populista a Podemos, porque están destrozando la política, o aduciendo que no cumplen con la Constitución, incluso que son una plaga…
“Socialistas históricos”, “la progresía ancestral”: Alfonso Guerra, Felipe González, Rodríguez Ibarra, García Pagé, José Luis Corcuera y muchos más se han mostrado en contra de la decisión de Pedro, ya lo hicieron cuando el “NO es NO” de Sánchez contra Rajoy, parece que los únicos socialistas en la historia de España fuesen ellos. Ahora dicen: “Esto puede desembocar en un gobierno socialcomunista”, en un drama vamos. Sin embargo han calificado de injusta las sanciones de los EREs de Andalucía, ya no sabe uno qué pensar del sentido de estos ricos socialistas. “Es un acto delictivo condenar así a gente que no ha robado” ha declarado Guerra. Alguno como Felipe ha dicho que “Pedro está construyendo la casa por el tejado, que esto tal vez conduzca y se convierta en una crisis de Estado”. Ibarra: “Si el PSOE mantiene su pacto con Podemos se iré del partido”. García Page: “Pedro no puede depender de los independentistas”. Leguina conmina a Pedro Sánchez a “irse del PSOE por el lío en el que nos ha metido” y Corcuera, aquel ministro de Felipe, aquel “de la patada en la puerta” destripa cada noche a Pedro Sánchez en un programa de la Trece (una cadena de la iglesia) que, está totalmente en contra a todo lo que huela a izquierda.
Puede que sea la primera vez que gobierne en España una coalición progresista, una coalición entre dos partidos políticos. Que va a ser difícil lo sabemos todos, pero habrá que esperar a ver resultados. Se puede entender la negatividad y los reproches que tienen las otras fuerzas políticas que conforman la derecha española, pero lo que no es entendible es la crítica a priori de los suyos.